¿Dónde se originan?

Formación de su tsunamis
Formación de su tsunamis

No todo fenómeno natual es idóneo para producir un tsunami; en el caso de los maremotos, los principales agentes, el movimiento no debe ser inferior a 6,5 en la escala de Richter y a su vez, producido a una profundidad no menor a 6.000 metros.

Desencadenada la fuerza suficiente para generar el desequilibrio de niveles en el agua, esta tiende a recuperarlo rápidamente dando lugar a la formación de olas o trenes de olas de gran extensión en longitud y escasa altura (un metro aproximadamente) lo que las torna imperceptibles en alta mar, aún a pesar de llevar una velocidad promedio de 700 kilómetros por hora (casi la misma velocidad de un jet comercial). Esta variable es directamente proporcional a la profundidad donde se ubica el epicentro del desastre.

A medida que se acerca a la costa sufre un fenómeno de refracción, disminuyendo la longitud de onda, disminuyendo también la velocidad, pero incrementándose considerablemente en altura.

Al momento de precipitarse sobre el territorio puede hacerlo de dos formas posibles, de acuerdo a la topografía y batimetría del lugar,: como una masa espumosa, sin demasiada altura pero con una fuerza incontenible que arrastra todo a su paso, o como “marea viva”, de manera de ola gigantesca con un promedio de altura de 20 metros (se han registrado olas de un poco más de 40 metros). 
El desencadenamiento del tsunami es precedido por un retroceso de algunas decenas de metros del agua desde la costa para luego de 20 minutos promedio, arremeter con toda su fuerza destructora.