Sequía

Las tormentas de arena son uno de los riesgos cuando existe sequía.
Las tormentas de arena son uno de los riesgos cuando existe sequía.

A mediados de 1980 murieron en Etiopía alrededor de 1 millón de personas debido a la hambruna provocada por la sequía.

La causa básica de la sequía es la cantidad insuficiente de lluvias caídas en un período de tiempo prolongado. La escasez de lluvia puede ser ocasionada por los patrones globales de circulación del aire o por la intervención del hombre. Las represas y los sistemas de irrigación son capaces de alterar el flujo natural de ríos y lagos, provocando que el vapor de agua que se eleva al aire sea insuficiente para formar nubes de lluvia. Otros factores que contribuyen a la sequía son las temperaturas altas, la baja humedad y los vientos fuertes.

Durante una sequía muere la vegetación y se malogran las cosechas afectando, en cada caso, a las poblaciones animal y humana. Aún cuando la lluvia finalmente llega el suelo puede haber quedado dañado por el exceso de sales minerales o por la falta de nutrientes y, por consiguiente, hace que se arruinen las cosechas. La erosión del suelo también genera problemas a largo plazo y es importante que las áreas propensas a la sequía tengan buenos sistemas de irrigación. Las sequías severas pueden provocar una hambruna general, llevando a la muerte a miles o incluso a millones de personas. Las tormentas de arena e incendios de matorrales son otros de los peligros que acontecen en tiempos de sequía.

 

¿Por qué se producen y qué daños provocan las sequías?
Las sequías han azotado a todos los continentes y han estado presentes a lo largo de la historia de la Humanidad. Muchos de estos fenómenos ocurren como resultado de cambios climáticos de la naturaleza, la mayoría de ellos asociados posiblemente a la acción de las personas.

Las sequías causan daños graves al suelo, los cultivos, los animales y hasta a las personas, provocándoles la muerte en algunas ocasiones

 

¿Qué podemos hacer para evitar las sequías?
Dentro de las acciones que se deben realizar para evitar las sequías, se destaca la urgente necesidad de concientizar a la población sobre la importancia de cuidar nuestros bosques, utilizar técnicas adecuadas en el riego de la agricultura y educar a las nuevas generaciones para que corrijan a tiempo muchos de los errores cometidos por sus antepasados, principalmente, por falta de información, y así evitar las sequías. 
Podemos establecer nuestro Plan de Prevención de Sequías, donde se incluyan programas de conservación orientados a proteger los bosques y las cuencas hidrográficas localizadas en ellos. Se debe evitar cualquier contaminación química del agua, en las nacientes de los ríos o en el curso de los mismos. Debemos tomar conciencia en el uso del agua, racionalizando su uso y utilizando este valioso recurso de la manera más adecuada. En nuestros jardines debemos plantar vegetales que requieran del mínimo mantenimiento y poco riego.